El fin de semana del primero de julio, y ya a titulo personal convencí a chufa calufa para que me alojase en sus propiedades ya que teóricamente el domingo se debía acabar la competición náutica.
Tras arduas negociaciones lo conseguí, el viernes debíamos vernos a mediodía en Valencia, pero lo que sucedió al final es otra historia que paso seguidamente a relatar.
Empezaremos, como no, por el principio de la historia, y por eso nos remontaremos al jueves noche; debido a que el viernes era festivo para mi, el jueves por la noche se me ocurrió dar una vuelta por Barcelona, mas que nada como entrenamiento previo al viernes, pero lo que se había planificado como una triste salida de 2 horas se ha alargó hasta bien entrada la mañana.
Así que, como vulgarmente se dice, al día siguiente no había quien me levantase de la cama. Y a la hora que estaba recuperado, para hacer las colas que se avecinaban, mejor me quedaba en casita y cogía la carretera a primera hora del día siguiente.. Y así lo hice...
Pero como Chufa-Calufa estaba en Madrid... decidió hacer exactamente lo mismo, volar a Valencia al día siguiente... y así poder salir por la noche por los Madriles.
De lo acontecido por la capital de España, pocas noticias tenemos.
Al día siguiente, y ya en la carretera, pues otra vez camino a valencia, donde llegue tras retenciones varias, mi duda era si Chufa Calufa había llegado o estaba todavía dando vueltas por la capital... Suerte que contacte con el pocos minutos antes de subir al avión y me confirmó que no lo había perdido.
Pues nada, ya en valencia, paellita y hacia el puerto de la Copa América, a tomar el sol y ver regatas, mas que nada y para no repetirme con la semana anterior, esta vez , cenamos con las cerezas, y con la hermana de chufa calufa y su respectivo novio.
A partir de la cena, copeteo por valencia y vuelta a los entrenamientos ya que tocaban 2 semanas a posteriori para descansar.
Nuestro amigo Chufa-Calufa se despistó e intentó como lo campeón que es ir a coger cerezas, pero como indica la fabula, las cerezas no estaban suficientemente maduras por lo que se resistió para otra ocasión.
Al día siguiente, llegó la decepción; nosotros esperando para la regata definitiva, pero esta se tuvo que aplazar por falta de viento. (al final se celebró el martes siguiente, dando la victoria definitiva al Alinghi suizo). Ahora nos toca esperar dos años mas para que vuelva la Copa América a tierras valencianas.
Y, como no, vuelta a Barcelona... con las retenciones y colas habituales
Tras arduas negociaciones lo conseguí, el viernes debíamos vernos a mediodía en Valencia, pero lo que sucedió al final es otra historia que paso seguidamente a relatar.
Empezaremos, como no, por el principio de la historia, y por eso nos remontaremos al jueves noche; debido a que el viernes era festivo para mi, el jueves por la noche se me ocurrió dar una vuelta por Barcelona, mas que nada como entrenamiento previo al viernes, pero lo que se había planificado como una triste salida de 2 horas se ha alargó hasta bien entrada la mañana.
Así que, como vulgarmente se dice, al día siguiente no había quien me levantase de la cama. Y a la hora que estaba recuperado, para hacer las colas que se avecinaban, mejor me quedaba en casita y cogía la carretera a primera hora del día siguiente.. Y así lo hice...
Pero como Chufa-Calufa estaba en Madrid... decidió hacer exactamente lo mismo, volar a Valencia al día siguiente... y así poder salir por la noche por los Madriles.
De lo acontecido por la capital de España, pocas noticias tenemos.
Al día siguiente, y ya en la carretera, pues otra vez camino a valencia, donde llegue tras retenciones varias, mi duda era si Chufa Calufa había llegado o estaba todavía dando vueltas por la capital... Suerte que contacte con el pocos minutos antes de subir al avión y me confirmó que no lo había perdido.
Pues nada, ya en valencia, paellita y hacia el puerto de la Copa América, a tomar el sol y ver regatas, mas que nada y para no repetirme con la semana anterior, esta vez , cenamos con las cerezas, y con la hermana de chufa calufa y su respectivo novio.
A partir de la cena, copeteo por valencia y vuelta a los entrenamientos ya que tocaban 2 semanas a posteriori para descansar.
Nuestro amigo Chufa-Calufa se despistó e intentó como lo campeón que es ir a coger cerezas, pero como indica la fabula, las cerezas no estaban suficientemente maduras por lo que se resistió para otra ocasión.
Al día siguiente, llegó la decepción; nosotros esperando para la regata definitiva, pero esta se tuvo que aplazar por falta de viento. (al final se celebró el martes siguiente, dando la victoria definitiva al Alinghi suizo). Ahora nos toca esperar dos años mas para que vuelva la Copa América a tierras valencianas.
Y, como no, vuelta a Barcelona... con las retenciones y colas habituales
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